緋村 Kalven

金曜日, 4月 18, 2008

Ciencia Vs Religion

El creacionismo antievolucionista no es la única reacción posible de los fundamentalistas cristianos contra la ciencia. Hay muchas más formas en que los conocimientos científicos podrían armonizarse con la moral bíblica –para que siga siendo lícito lapidar a los homosexuales, por ejemplo–. Tras profundas investigaciones en física, matemática y biología, sugerimos los siguientes ejemplos:

Críticas a la teoría gravitatoria

¿Sabía usted que la teoría gravitatoria es la única que posibilita que la gente se tire de los edificios y muera? ¡Exactamente, posibilita el suicidio! Entonces, ¿debemos los cristianos sinceros de corazón permitir que una barbaridad inmoral como esa sea aceptada y enseñada a nuestros hijos en clase? ¿Sabía usted que si se aboliera, podríamos volar como los arcángeles? ¿Sabía que esa ley niega lo que sucedió durante el glorioso día en que Josué detuvo el Sol y la Luna (Josué 10: 12-13)? ¿Cómo puede ser correcta si niega lo que dice la Biblia?

Existen teorías cristianas alternativas, en las que la masa es una función hiperbólica que depende de la fe; así, usted podría volar y ser salvo si creyese en Cristo, a diferencia de los malvados y ciegos científicos ateos que se oponen a aceptar lo evidente: ¿Cómo negar que Cristo ascendió al cielo? ¿O que caminó sobre las aguas? Pero no, ellos que tienen el demonio por dentro van a seguir aferrados a sus dogmas vanos, que pasarán con el mundo; nosotros volaremos felices por toda la eternidad, mientras ellos se queman en el infierno. Amén.


Críticas a la teoría cuántica

¿Sabía usted que la mecánica cuántica posibilita que un electrón manifieste dos estados al mismo tiempo, hasta que un observador lo detecte? A estos se les llama estado excitado (disculpe el lenguaje sucio, querido lector) y estado no excitado. Como podemos ver, ésta es una forma de justificar el bisexualismo. Ahora, gracias a estos ateos endemoniados, los bisexuales podrán argumentar que los electrones se comportan así y que por ende, hasta que los vea un hombre o una mujer, ¡podrán ser ambiguos al respecto!

Es una vergüenza, para nosotros los cristianos verdaderos, que en un país cristiano como éste se enseñe en las universidades una teoría tan ignominiosa y moralmente ambigua, que enseña que Dios Jehová el Todopoderoso, aquel que creó el Universo y hace temblar la tierra con sólo pensarlo, y a quien debemos adorar hasta que se nos vuelvan polvo las rodillas, no puede (sí, leyó bien, no puede) conocer al mismo tiempo el momentum, velocidad y posición de uno de esos vergonzosos y ambiguos electrones. ¡Ja! Qué absurdos son esos ateos: piensan que para quien destruyó Sodoma y Gomorra hay algo imposible.

Debemos cambiar esta teoría por una Ley Cuántico-Cristiana que asuma que Dios puede conocer todo de esos electrones cuando lo desee, y que al mismo tiempo los defina y ponga en regla. No podemos permitir que esas ambigüedades anden creando maldad en nuestros corazones puros y llenos de fe. ¡Aleluya, Hermanos! Ha llegado la hora de la física cristiana, y por lo tanto, verdadera.

DIvertido, no?


Tomado de http://www.facebook.com/topic.php?uid=2244452076&topic=6803