緋村 Kalven

火曜日, 4月 19, 2005

Mi Casa


Esta fue la imagen que proyectaba el televisor de mi casa en Villavicencio, tenia yo 4 años mi hermano pequeño acababa de nacer y no tenia idea de la importancia que tendría ese evento para la vida de este país, herida que aun no se cerrado completamente.
3 años después mi padre dejo de ser paseado por los antiguos territorios nacionales y se radico en bogota, nosotros con el.
Al llegar a bogota, compramos por una bicoca una casa ubicada en la calle 6 sur correspondiente al numero 8-42, esta era muy grande tenia 3 pisos, contaba con 8 habitaciones y una terraza gigante desde donde veía el atardecer y en las noches de la hora Gaviria admiraba el espinazo de la noche, la sala tenia una ventana gigante con un pequeño roto en una esquina el cual estaba cubierto con una cinta de color amarillo viejo, el barrio era el típico de clase media-media, con las tradicionales tiendas de barrio y las vecinas chismosas mirando por la ventana.
Según mi hermano la casa tenia sus particularidades, el decía que por las noches veía dos luces rojas por la ventana, obviamente lo tome como sueños de niño pequeño, cierta vez las cortinas blancas se empezaron a llenar de moscas que simplemente se quedaban pegadas a la tela, parecían de juguete, no se movían solo morían cuando el matamoscas caía sobre ellas, al día siguiente aparecían como si nada hubiera pasado.
Un dia el colegio me pidio hacer un trabajo sobre la toma del palacio de justica, internet no había reemplazado las visitas a la BLAA, en uno de los tantos libros que alberga encontré una foto de la fachada de mi casa,descubri que el M-19 la uso para albergar a los guerrilleros que entraron al palacio de justicia, fue su cuartel antes del ataque, la terraza no tenia el uso ludico de ver estrellas, era usadao para vigilar la calle, lo que rompió el vidrio de la sala fue una bala que fue disparada tiempo después de la toma cuando el ejercito entro a ver que habían dejado los guerrilleros, sorprendido le conté a mis padres lo que había encontrado y entendieron el porque del precio tan bajo de una casa tan grande.
Años mas tarde la casa cambio de dueño, mis padres prefirieron achacarle a esta y a los fantasmas que veía mi hermano las malas decisiones de los vivos.