Tierra querida?
Si en este momento a los futuros niños que vendrán a este valle de
lágrimas les dieran la oportunidad de nacer o no en Colombia, estoy
seguro que la inmensa mayoría escogería nacer en otro lugar.
Yo no tuve la opción por lo que me tocó aquí. Al principio no pasaba
nada, uno era un infante feliz que vivía en una tierra alejada de la
violencia no sólo por la acción de la inacabable guerra de guerrillas,
también por la inexistente acción de vándalos. En el que en ese momento era mi
pueblo, se podía perfectamente dejar la puerta abierta de la casa,
como si nada.
Siguiendo el curso natural de las cosas, conozco la capital,
lamentablemente le meten a uno el bichito de la lectura y el demonio de
querer saber cada día más, ve como matan dirigentes, ponen bombas,
pagan de a millón por policía, masacran a toda una generación de paisas,
etc..., leo los periódicos, me entero de todo lo que roban los
políticos, de las injusticias sociales, recorro la ciudad, conozco el
esplendor de Rosales y la miseria de Cazucá.
Al entrar a la más play de lo play universidad me encuentro con la
total apatía; de verdad es de frente a Monserrate y de espaldas al país
(salvo contadas excepciones), el exceso de caciques y la falta de
indios, todos quieren mandar, dirigir, nada de untarse las manos.
Me voy pa' la Distrital, encuentro cómo desangran una universidad que
es para muchos la única forma de tener educación.
Como dice j., hay cosas buenas; sé que me haría falta la idiosincrasia
colombiana, la misma que como primer mandamiento tiene que el "vivo
vive del bobo", principio máximo del embaucador que ha llevado este
país a la ruina.
La guerra eterna que tiene Colombia es capítulo aparte. Ya no se sabe
quién tiene la razón o no, qué tan untados están los dirigentes con la
mafia (ej. Santofimio), los paras con los militares, los guerrilleros
con los narcos, los narcos con todo el mundo.
Puede que en todas partes haya sexismo, sólo hay que ver el exceso de
silicona que abunda en todo el mundo.
Trato de ver lo bueno pero es muy difícil, está muy untado de lo malo.
Algunos dirán emulando un comercial
institucional que lo bueno es la gente, esa gente que es muy amable,
la misma que no quiere ver
a un indigente en su barrio, la misma que no lee un libro porque es
muy caro pero sí gasta plata en trago que da miedo, "ésa es mi gente
linda".
Ahora ¿qué quiero hacer yo?, Fácil, terminar mi carrera y, si mi promedio
me lo permite, salir a buscar un doctorado.
¿Cómo ayuda eso al país? Ah no sé, cuando sepa les aviso.
lágrimas les dieran la oportunidad de nacer o no en Colombia, estoy
seguro que la inmensa mayoría escogería nacer en otro lugar.
Yo no tuve la opción por lo que me tocó aquí. Al principio no pasaba
nada, uno era un infante feliz que vivía en una tierra alejada de la
violencia no sólo por la acción de la inacabable guerra de guerrillas,
también por la inexistente acción de vándalos. En el que en ese momento era mi
pueblo, se podía perfectamente dejar la puerta abierta de la casa,
como si nada.
Siguiendo el curso natural de las cosas, conozco la capital,
lamentablemente le meten a uno el bichito de la lectura y el demonio de
querer saber cada día más, ve como matan dirigentes, ponen bombas,
pagan de a millón por policía, masacran a toda una generación de paisas,
etc..., leo los periódicos, me entero de todo lo que roban los
políticos, de las injusticias sociales, recorro la ciudad, conozco el
esplendor de Rosales y la miseria de Cazucá.
Al entrar a la más play de lo play universidad me encuentro con la
total apatía; de verdad es de frente a Monserrate y de espaldas al país
(salvo contadas excepciones), el exceso de caciques y la falta de
indios, todos quieren mandar, dirigir, nada de untarse las manos.
Me voy pa' la Distrital, encuentro cómo desangran una universidad que
es para muchos la única forma de tener educación.
Como dice j., hay cosas buenas; sé que me haría falta la idiosincrasia
colombiana, la misma que como primer mandamiento tiene que el "vivo
vive del bobo", principio máximo del embaucador que ha llevado este
país a la ruina.
La guerra eterna que tiene Colombia es capítulo aparte. Ya no se sabe
quién tiene la razón o no, qué tan untados están los dirigentes con la
mafia (ej. Santofimio), los paras con los militares, los guerrilleros
con los narcos, los narcos con todo el mundo.
Puede que en todas partes haya sexismo, sólo hay que ver el exceso de
silicona que abunda en todo el mundo.
Trato de ver lo bueno pero es muy difícil, está muy untado de lo malo.
Algunos dirán emulando un comercial
institucional que lo bueno es la gente, esa gente que es muy amable,
la misma que no quiere ver
a un indigente en su barrio, la misma que no lee un libro porque es
muy caro pero sí gasta plata en trago que da miedo, "ésa es mi gente
linda".
Ahora ¿qué quiero hacer yo?, Fácil, terminar mi carrera y, si mi promedio
me lo permite, salir a buscar un doctorado.
¿Cómo ayuda eso al país? Ah no sé, cuando sepa les aviso.


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